viernes, 17 de octubre de 2008
Mañana cumple Pau tres meses.
Tres meses de mimos, teta y colecho. Y tres meses de dura lucha por mantener nuestra lactancia a flote.
Está siendo dura, muy dura y hay días que tiraría la toalla, pero esos ojitos cuando me miran desde su teti hacen que vuelva a coger fuerzas.
Se podría decir que empezó a ser dura desde el primer enganche, que empezaron a dolerme los pezones pero si solo hubiera sido eso yo ya estaría feliz. Las grietas se curan rápido al corregir la postura y yo pese a no tener ya grietas (nunca llegué a tenerlas bien "definidas", por así decirlo) he tenido que corregir la postura unas seis veces.
La primera semana ganó peso estupendamente, a los siete días ya había recuperado el peso al nacer pero que no me llevara una gran ilusión también llevaba cinco días sin hacer caca. Es decir, cagó los tres primeros días meconio y luego paró. Tenían sospechas de que no estaba suficiente alimentado así que me recomendaron 1litro de horchata al día y homeópata para aumentarme la producción, once días más tarde descubrí que la horchata no sirve para nada... en fin, al menos aprendí a hacer horchata en casa, al décimo día cagó y cogió en tres días 80gramos que no está nada mal, en la revisión de los catorce días nos dieron un palo bastante gordo, parecía que nuestra lactancia no iba a ser sencilla y ahí empezaba nuestra "batalla" personal. Pau había ganado en una semana 20 tristes gramos, estaba aletargado y teníamos que hacer plan de choque. Fueron 24horas bastantes duras, dándole de mamar cada dos horas de reloj, mientras mamaba haciendo compresiones en el pecho y encima extrayéndome leche (miseria y compañía) para suplementarlo con jeringuilla, la cosa fue bien y en un día había ganado 40gr así que pudimos volver a la "normalidad", aunque sin dejar que pasaran más de dos horas entre toma y toma pero ya no hacia falta seguir tanto el reloj.
Al mes y medio ya habíamos empezado a remontar y ya estaba por los 4kilos de hombrecito pero a los dos meses cual es nuestra sorpresa que lo pesan y sólo 130gr en dos semanas pasan una semana más y 40gr, otra "piedra" en nuestro camino, me descubren una mastitis por casualidad y empiezo con homeopatía para evitar los bloqueos ya que estábamos en la fecha fatídica, la fecha en la que con Biel abandonamos definitivamente la lactancia materna. Pasa otra semana y 60 miserables gramos así que decidimos empezar a suplementar con leche artificial y con mi propia leche, alquilamos un sacaleches de uso hospitalario y empiezo a ordeñarme cuatro veces al día, al principio genial pero a partir del segundo día no consigo extraerme más que 20ml de cada pecho y eso alternando extracciones porque en la misma me era imposible, además Pau se niega a tomar el suplemento, ni jeringuilla, ni bibe, ni nada, no hay manera le dan arcadas y a mi se me parte el alma sólo de verlo con esa tetina de goma en la boca, así que decido aumentarle las tomas y darle ni que sea lo poco que yo me saco, que cada día va disminuyendo. Vamos a la revisión y Pau ha ganado 130gr y con una gastroenteritis por el medio! hemos superado otro nuevo bache y ya por fin parece que las cosas vuelven a funcionar.
Este mismo martes (el día 14 de octubre) se me ocurre ir a un grupo de apoyo porque tengo un dolor raro en el pezón como si tuviera grietas pensando que sería otra vez la postura y cual es mi sorpresa que me encuentro con otra piedra por el camino. Creen que es una infección por bacterias así que me dicen que vaya el día siguiente a otro grupo para enviar muestras de leche.
Voy el miércoles y a la hora de sacarme leche para las muestras sorpresa! no me salia ni una triste gota del pecho izquierdo (el mismo que la mastitis, el mismo siempre donde fallaba la postura, el mismo del que bajó la producción, el mismo del que ahora tenía la sospecha de la infección) entre dos asesoras intentando sacarme leche y no había manera, me hacían hasta daño y ni poniéndome a Pau conseguía sacarme más que una gota, así que ahí estamos ahora, pendientes del resultado (y eso si se puede analizar la gota) y de mientras tiñéndome los pezones con el vigencial.
También he de decir que tenemos sospechas de que Pau es intolerante a las proteinas de la leche de vaca, así que ahí estamos vigilando todo lo que como y hoy para rematarlo más me he "saltado" la dieta y lleva la tarde fatal retorciéndose de dolores de barriguita... en estos momentos es en los que me siento hasta mala madre por no vigilar más lo que como o dejo de comer y eso ha causado que hoy me derrumbara, está siendo muy duro y parece que cada semana nos encontramos con un bache nuevo y cada vez más difícil de superar, tengo ganas de empezar a disfrutar la lactancia al 100% sin problemas, que pese a todo la disfruto, que cada toma es una más para sentirme orgullosa y ver como se calma sólo con su tetita me hace ver que vale la pena y continuar adelante pero no soy una superwoman y creo que estos momentos de debilidad son buenos para afrontar con todavía más fuerzas los siguientes retos que se me planteen.
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